Segunda y magnífica entrada en el blog escrita por nuestro vicepresidente. ¡Nos lo están poniendo muy difícil a los demás!
ENTRE CHAQUETEROS Y CAMALEONES ANDA LA COSA por Mohamed Doggui
Entre los refranes, las frases proverbiales y las expresiones populares de las distintas lenguas hay siempre muchas coincidencias, no solo en el contenido, sino, a veces, en la forma también. Por ejemplo, a la persona oportunista, que muda hábilmente de actitud y adopta la más conveniente para sus intereses propios, se le califica, de un modo metafórico, como camaleón; en tunecino también se dice : كيف أم البوية .
Son personas que mudado el viento, mudado el pensamiento, فين يدور الريح يدورو معاه ; personas que andan a viva quien vence, ديما مع الواقف , abandonando enseguida a “quien está caído, para seguir y adular a quienes prosperan”. Se trata, como se lo advertía Don Quijote a su escudero Sancho, de una actitud infame y, por tanto, censurable,. “-En fin -dijo don Quijote-, bien se parece, Sancho, que eres villano y de aquellos que dicen: “¡Viva quien vence!”.
La acción rápida de cambiar de actitud en función únicamente del provecho propio es designada, en español y en tunecino, respectivamente, mediante las locuciones verbales cambiar de chaqueta , قلب الفيستة. Por ejemplo, en nuestro país, desde la Revolución del 14 de enero, el fútbol, deporte popular por excelencia, ha sido relegado a un segundo plano, y suplantado por este otro, llamado chaqueteo قلبان الفيستة. En efecto, estamos descubriendo a verdaderos campeones en la especialidad. Son tantos los aficionados a este nuevo deporte que alguien comentó, con humor e ironía, pero acertadamente, que las chaquetas reversibles ya están agotadas y que, por tanto, habría que importar más cantidades. Tenía razón, ya que, como reza el refrán, chaqueteros y ramplones, en cada pueblo hay montones.
Aparte de camaleón, entre los sinónimos españoles de la palabra chaquetero figura el término acomodaticio y su variante ortográfica acomodadizo. El acomodaticio, como su propio nombre indica, está dispuesto a acomodarse a cualquier circunstancia o ideología con tal de servir sus intereses. Así, es una persona que carece de ideales y principios, que obra siempre sin fe ni ley , لا دين لا ملة .
Y por último, no me queda más que formular el siguiente rezo: “¡Señor, guarda a Túnez de los chaqueteros, que de los fanáticos se encargan los propios tunecinos!
domingo, 17 de julio de 2011
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